Ayer llegué a casa después del instituto, y me acosté.
Estaba cansado, había pasado toda la noche rallándome la cabeza hasta las 4:30 de la mañana, que si sí, que si no, que si no sabia nada. Cuando me acosté, me vino, de nuevo, los mismos pensamientos. Es todo tan rato... Quiero estar con esa persona, pero sé que después de volver a estar con ella, me volverá los problemas, porque quiera o no, va a ser así casi siempre. Y es que si la quiero, la quiero, y no me la puedo quitar de la cabeza, y cada vez que es verle, me dan unas ganas infinitas de abrazarle, achuchar-le, sentir sus muestras de cariño como me daba, sentir que está ahí.
No me basta poder verle, poder hablar, quiero sentirle como la he sentido.

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